Fabricados generalmente en acero galvanizado, ofrecen resistencia a la intemperie y durabilidad en exteriores. Se utilizan como soporte vertical para tensar y sujetar la malla, garantizando la estabilidad del vallado. Son ideales para cercar fincas, jardines, parcelas, instalaciones deportivas o recintos industriales, ofreciendo una solución funcional, económica y de fácil instalación. Se complementan con accesorios como tensores, abrazaderas y grapas para una sujeción segura.